Triglicéridos altos: por qué suben y cómo bajarlos paso a paso
Los triglicéridos altos suben por azúcar, alcohol y resistencia a la insulina, y bajan rápido con cambios concretos. Qué comer, qué dejar y cuándo medicar.

En este artículo
Los triglicéridos altos casi nunca dan síntomas, y por eso muchas personas se enteran hasta que ven un número marcado en sus laboratorios. Los triglicéridos son la forma en que el cuerpo guarda la energía que sobra, sobre todo la que viene del azúcar, las harinas y el alcohol. Por encima de 150 mg/dL en ayuno se consideran elevados, y la buena noticia es que responden rápido a los cambios en la alimentación, muchas veces en semanas.
¿Qué son los triglicéridos y por qué suben?
Cada vez que comes más energía de la que gastas, el hígado convierte el sobrante en triglicéridos y los envía a la sangre para almacenarlos en el tejido graso. El problema no es que existan, sino que se mantengan altos de forma permanente.
Lo que más los sube, en el orden en que lo veo en consulta:
- Azúcar y harinas refinadas: refrescos, jugos, pan dulce, galletas, arroz y pasta en porciones grandes. La fructosa, presente en el jarabe de maíz y en el azúcar de mesa, va directo al hígado y se convierte en triglicéridos con mucha facilidad.
- Alcohol, incluso en cantidades “sociales”. Un fin de semana de cerveza puede reflejarse en el estudio del lunes.
- Resistencia a la insulina: cuando la insulina no funciona bien, el hígado fabrica más triglicéridos y el cuerpo los elimina más despacio. Es la causa de fondo más común.
- Sobrepeso, en especial la grasa abdominal.
- Poca actividad física.
- Algunos medicamentos (ciertos anticonceptivos, corticoides, betabloqueadores) y condiciones como hipotiroidismo o enfermedad renal.
- Herencia: hay familias con triglicéridos muy altos desde jóvenes; ahí el tratamiento médico suele ser necesario desde el inicio.
¿Qué riesgos tienen los triglicéridos altos?
Por encima de 200 aumentan el riesgo cardiovascular, sobre todo cuando vienen acompañados de colesterol HDL bajo (el “bueno”) y glucosa elevada; esa combinación forma parte del síndrome metabólico. Por encima de 500 existe riesgo de pancreatitis, una inflamación del páncreas que es una urgencia médica. Y los niveles altos sostenidos favorecen el hígado graso, que a su vez empeora la resistencia a la insulina. Es un círculo que conviene romper pronto.
¿Cómo bajar los triglicéridos con la alimentación?
Aquí los cambios se notan más rápido que con el colesterol. Lo que priorizo, en este orden:
Reducir el azúcar líquida a cero. Refrescos, jugos, aguas de sabor con azúcar, café con jarabes. Este solo cambio baja los triglicéridos de forma notable en muchas personas.
Bajar la porción de carbohidratos y elegir los integrales. No hace falta eliminar la tortilla o el arroz; sí medir la porción y acompañarla siempre con proteína y verdura. Un plato con la mitad de verduras, un cuarto de proteína y un cuarto de carbohidrato es una referencia sencilla.
Sumar grasas omega-3. Pescados como salmón, sardina y atún fresco dos o tres veces por semana, además de nueces, chía y linaza. En estudios clínicos, el omega-3 en dosis altas bajo indicación médica reduce los triglicéridos de forma consistente.
Aceite de oliva, aguacate y almendras en lugar de margarinas, frituras y grasas hidrogenadas. Y fibra de verduras, leguminosas y avena, que retrasa la absorción de azúcares.
Alcohol: suspenderlo por completo mientras los triglicéridos están altos. Después, si acaso, cantidades mínimas.
Un ejemplo de mi consulta: una paciente con triglicéridos en 310 dejó el refresco y el jugo de naranja del desayuno, cambió el pan dulce de la tarde por yogur con nueces y caminó 30 minutos cinco días a la semana. A los dos meses estaban en 160. Sin medicamento y sin dieta de hambre.
¿Ayudan el ejercicio y bajar de peso?
Mucho. El ejercicio aeróbico regular —caminar rápido, bicicleta, nadar— hace que el músculo use triglicéridos como combustible. Y perder entre 5 y 10 % del peso corporal, cuando hay sobrepeso, reduce los triglicéridos de manera importante porque mejora la resistencia a la insulina de fondo. Cuando esa resistencia es la causa principal, tratarla con un plan de alimentación y, si aplica, tratamiento médico con valoración y receta, corrige los triglicéridos como consecuencia. Puedes leer más sobre cómo abordo las dislipidemias (las alteraciones del colesterol y los triglicéridos).
¿Cuándo se necesita medicamento?
Cuando los niveles son muy altos (arriba de 500), cuando hay historia familiar de triglicéridos elevados, o cuando después de tres a seis meses de cambios reales no bajan lo suficiente. Existen fibratos, omega-3 de prescripción y estatinas, según el perfil completo de lípidos y el riesgo cardiovascular de cada persona. La decisión es individual y siempre se toma con los laboratorios en la mano.
¿Cuándo acudir a consulta?
Si tu último estudio marcó triglicéridos por encima de 150, si además tienes glucosa alta, sobrepeso, hígado graso o presión alta, o si tienes familiares con infartos o pancreatitis a edad temprana. También si nunca te has hecho un perfil de lípidos y tienes más de 30 años o factores de riesgo. Los triglicéridos altos son de los problemas metabólicos que mejor responden cuando se atienden a tiempo.
Si quieres un plan concreto para bajar tus triglicéridos y revisar qué hay detrás, agenda una valoración en el consultorio o en línea.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual. Escrito y revisado por la Dra. Yennifer Pascalis Orozco, cédulas 7308401 y 201908355.



